
Entre palos y escombros viven lo humano y la pintura en nuestro quebrado siglo XXI. Una serie inédita de pinturas de Denise Groesman reúne imágenes del centro de la tierra, de un interior ardiente, de personajes rendidos y tumbados, en busca de algún posible equilibrio. Trance y futuro se debaten de obra en obra. La artista sumerge este repertorio de imágenes en una instalación escultórica de péndulos tejidos que desafían la gravedad, la caída y el sostener. A partir de la pandemia, Denise dedicó su práctica a la construcción de instalaciones arquitectónicas: recorridos y trances para digerir el presente. En esta nueva exposición en la galería, vuelve a la pintura, su lenguaje originario como artista. A veces, tomar distancia fortalece.

Bolivar 430 2do Piso
San Telmo, Buenos Aires