
A veinte años de su fallecimiento, Hache galería presenta Vida interior, una exposición curada por Francisco Lemus que reúne pinturas, cuadernos y materiales inéditos de Santiago García Sáenz (Buenos Aires, 1955–2006). La muestra forma parte de un programa especial impulsado por el Estate del artista, que incluye una nueva publicación bilingüe y el lanzamiento de la primera plataforma digital oficial dedicada a preservar, investigar y difundir su legado. Vida interior propone una revisión de la producción de García Sáenz en el contexto del arte argentino de los años noventa. Considerado hoy uno de los pintores más singulares de su generación, García Sáenz ocupó durante años un lugar incómodo dentro de la historia del arte argentino reciente. En una década marcada por la consolidación de nuevas sensibilidades estéticas y culturales, el artista desarrolló una obra atravesada por la espiritualidad católica, la experiencia de la enfermedad y los viajes por América Latina. Lejos de constituir una posición anacrónica, esa distancia definió una búsqueda estética y existencial propia, que encontró en la pintura un espacio para articular fe, deseo, vulnerabilidad y compromiso social. La exposición reúne una selección de pinturas pertenecientes a las series Te estoy buscando América (1986–1992), Cristo en los enfermos (1990–2003), Sufriendo la intolerancia (1994–1998) y Mártires (1997). En ellas conviven escenas de revelación mística, paisajes latinoamericanos, figuras masculinas y referencias a traumas colectivos, mediadas por el símbolo religioso y la tradición pictórica. La muestra permite recorrer la construcción de un imaginario donde la conciencia de la finitud —intensificada por el diagnóstico de VIH recibido por el artista en 1988—se entrelaza con una profunda preocupación por los otros y con las formas de religiosidad popular encontradas durante sus viajes por el continente. En el centro de esa producción aparece también la figura del mártir, entendida como un cuerpo capaz de condensar dolor, deseo y redención. A través de ella, García Sáenz elaboró un lenguaje visual singular para abordar experiencias que rara vez encontraban representación en el arte argentino de su tiempo. Por primera vez se presentan además cuadernos personales y diarios ilustrados del artista, materiales que permanecieron al cuidado de su madre tras su fallecimiento y que actualmente integran el archivo del Estate Santiago García Sáenz. Estos documentos permiten acceder a una dimensión menos conocida de su práctica artística, donde escritura e imagen se entrelazan como espacios de experimentación, reflexión y memoria. Vida interior forma parte de un proceso sostenido de investigación, conservación y difusión de la obra de García Sáenz impulsado desde 2012 por su Estate y Hache galería, que tuvo hitos fundamentales en la retrospectiva Santiago García Sáenz. Quiero ser luz y quedarme, presentada en Colección Amalita en 2021, la primera exposición institucional y antológica dedicada al artista desde su fallecimiento. También en la incorporación al patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes de la pintura Sufriendo la intolerancia. El 18 de julio de 1994, presentada en abril de 2026 en un homenaje especial realizado en el hall del museo.

Loyola 32
Villa Crespo, Buenos Aires