
Lumbres continúa con la investigación formal que Carla desarrolla en torno al dibujo y sus múltiples derivas. Desentierro y rebaba persisten en el imaginario de la artista como procedimiento y relato: una gestualidad matérica heredada del grabado que se desplaza, buscando nuevas inscripciones visuales entre la memoria y la imaginación. En esta serie de trabajos, el soporte deviene un páramo de luz lisérgica habitado por criaturas de latón. Una fina veladura de oro negro descansa sobre la superficie de la tela, quebrando la saturación del paisaje hasta convertirlo en un lodazal. La serie incorpora el alma metálica que atraviesa la producción escultórica de la artista: articulaciones, remaches, tensiones y equilibrios migran del objeto al dibujo como elementos fundantes de la imagen.

Perú 1065, C1068AAK Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
San Telmo, Buenos Aires